Muere un menor de 12 años baleado por la policía de Irapuato

2021-06-04 19:53:04

GUANAJUATO, Gto. (apro).- Un balazo que según testigos fue disparado por un policía municipal acabó con la vida de Cristian, un niño de 12 años que fue sepultado esta tarde en Irapuato.

El homicidio del menor se causó en la mitad de una presumible detención arbitraria de sus padres por la parte de policías municipales, quienes en tres patrullas llegaron al llamado de una exagente de la misma compañía que demandaba a la pareja un tinaco hurtado de su casa, en la colonia Ampliación las Américas de Irapuato.

La mamá de Cristian, vecina del rumbo, había comprado el tinaco sin entender que era robado.

La versión oficial de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal niega que alguno de los policías hubiese realizado disparos a lo largo de la detención de la pareja, ocurrida el 31 de mayo, y sostiene que las personas “se pusieron violentas” con los precautorios cuando estos acudieron “a atender el estudio del robo de un tinaco”.

Sin embargo, los diversos testimonios de familiares, vecinos y los propios padres de Cristian refieren que, además de haber realizado las detenciones de manera arbitraria, entre los elementos “se soltó disparando como orate”, y las balas alcanzaron al menor y a otro joven de 17 años, quien subsistió y está hospitalizado.

Cristian quedó herido y fue internado con daños en un riñón; al día siguiente sufrió adversidades, tras una cirugía, y murió el 1 de junio durante la noche.

La pareja detenida dijo haber visto de qué manera, en el camino de la colonia Ampliación Américas, los patrulleros hicieron un prominente, los modificaron de unidad, y al policía que disparó le dieron balas de una de sus armas para que las repusiera, en lo que pareció ser un plan para esconder su participación en la desaparición del niño.

El hecho se causó en el momento en que una mujer de nombre Juana Barrientos, vecina de la colonia y quien fue agente de la policía municipal, asistió a la vivienda de la abuela de Cristian para reclamar a los progenitores del menor el supuesto hurto de un tinaco de su propiedad.

La mamá del niño le aclaró que había comprado el tinaco sin comprender que era robado, y ofreció devolverlo. “Mi hermana no se negó a entregar el tinaco”, narró una mujer que estuvo presente, y aseguró que aquella solicitó que se dirigieran a su casa, ubicada en una calle contigua, para entregarles el tinaco.

No obstante, a los pocos minutos llegaron tres patrullas –a solicitud de la expolicía– y los uniformados sometieron a la mujer señalada por Juana Barrientos y la subieron a una de las entidades. El esposo salió y también intentó evitarlo, con lo que asimismo fue detenido.

“El policía iba atrás en la patrulla y llevaban ahí a mi hermana y a mi cuñado en esa patrulla, fue en el momento en que disparó al niño”, contó la testigo.

Los testimonios coinciden en que de los seis policías que se presentaron dentro de las tres patrullas, uno efectuó los tiros.

El secretario de Seguridad Pública municipal, Pedro Cortés, negó la responsabilidad del elemento en la desaparición del niño, más allá de que añadió que, si la Fiscalía general del estado determina lo opuesto en la investigación, se cooperará con la instancia para poner a disposición al precautorio.

De manera extraña, personal administrativo de la dependencia se presentó con la familia de Cristian y ofreció hacerse cargo de los gastos del sepelio. Los familiares rechazaron el acompañamiento y prefirieron salir a soliciar la cooperación de sus vecinos.

Con un grupo de pequeñas y pequeños adelante, fueron a protestar a las áreas de trabajo de la policía municipal con pancartas y globos blancos. “¡Policía asesino, mataste a un niño!”, se escuchó vocear a los inferiores frente a la sede de la corporación municipal.

Esta tarde, después de la misa de cuerpo presente y antes de llegar al panteón para sepultar al menor, el cortejo –con cientos de personas– acudió a la Fiscalía regional para reclamar justicia.

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